jueves, 3 de abril de 2014

Diario de un desconocido: 2 de abril de 2014...

El amanecer del día de ayer fue esperanzador. Aunque no terminaba de salir el sol, el reflejo en el mar presagiaba algo bueno. Mi viaje a Gran Canaria no solo era para seguir mi recuperación,  también tenía que recuperar a una persona que, sin querer, desarmé pocos días antes.


Aunque mi recuperación física va muy bien, la parte anímica sigue otro proceso paralelo. Posiblemente el más complicado de recomponer. Eso no vale de excusa para justificar daños colaterales. Me sentía culpable y Maribel Pérez se merecía otro trato. Afortunadamente las aguas volvieron a cauces más tranquilos, aunque tengo que aprovechar este ápice de luz para dar un paso más en la tonificación de i interior. También Princesa notó mejoría,  algo que yo noto en esta foto:


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